mirarse los pies
saberlos desnudos
de espanto
y llevarlos de aquí para allá.
Subirse a un par de pies
y marcharse sin ningún requerimiento
sin la pesada carga
que uno elige sostener.
Zapatos
gente
pensamientos
fama
ego
obsesiones
mentiras.
Mirarse los pies ya es
un camino.